El riego por goteo es una de las herramientas más inteligentes que los agricultores tienen hoy en día: ahorra agua, reduce desperdicios y entrega humedad directamente a las raíces de las plantas. Pero hay un problema obstinado que sigue retrasándolo: el taponamiento.
Los emisores en los sistemas de goteo son pequeños—solo de 0.5 a 1.2 mm de ancho—lo que los hace muy fáciles de bloquear. Los sedimentos, sales y el crecimiento microbiano pueden obstruirlos rápidamente, disminuyendo la eficiencia y obligando a los agricultores a gastar más tiempo y dinero en mantenimiento.
Una nueva revisión de Abdul Rahim Junejo, Jinrui Liu, y colegas destaca una tecnología revolucionaria que podría solucionar este problema con nanoburbujas.