Un sensor de sólidos suspendidos totales (TSS) mide la concentración de partículas sólidas suspendidas en el agua. Estas partículas pueden incluir materia orgánica, sedimentos, algas, bacterias y otros desechos microscópicos que no se disuelven pero permanecen suspendidos en el líquido.
La monitoreo de TSS se utiliza ampliamente en el tratamiento de aguas residuales, acuicultura, agua de procesos industriales, monitoreo ambiental y sistemas de riego, porque los sólidos suspendidos afectan fuertemente la claridad del agua, los procesos biológicos y el rendimiento de la filtración.